Si al contemplar tu reflejo en el espejo de la Palabra de Dios ves a alguien que necesita gracia, ¿por qué eres impaciente con aquellos que tienen la misma necesidad?
Tal vez uno de los pecados más grandes en las relaciones interpersonales es el pecado de olvidar. Desearía decir que este no es mi problema, pero sí lo es. Es fácil olvidar cuán profunda es nuestra necesidad de la gracia, y es igualmente fácil olvidar la gracia maravillosa que ha sido rociada sobre nosotros. Y, …










