Dios te llama a perseverar en la fe, y después te protege y preserva con Su gracia poderosa
El apóstol Pablo llama al Señor “el Dios de la perseverancia” (Romanos 15:5). Es un nombre magnífico, pero es posible que tus ojos lo lean sin detenerte a celebrar su gloria. Este título es el centro de tu esperanza. Permíteme poner- lo así: Tu gozo no se encuentra en tu voluntad o habilidad para perseverar, …










