‎¿Estás enfrentando desilusiones y fracasos?

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¡Si en estos momentos, estás enfrentando desilusiones y fracasos! Que no te sorprenda —aún eres imperfecto y el mundo en el que vives aún sigue caído. Para esto también hay gracia.

‎Si no tomas en serio lo que dice la Biblia sobre quiénes somos y sobre cuál es la naturaleza del mundo en el que vi- vimos, vivirás con expectativas irreales, serás ingenuo cuando la tentación se presente y, con frecuencia, serás sorprendido y desilusionado. Examinemos lo que dice la Biblia sobre nosotros y nuestro mundo en este tiempo entre el “ya” y el “todavía no”.

‎Aunque el trabajo de redención de Dios ya ha empezado, tú y yo todavía vivimos en un mundo terriblemente caído y que no funciona de acuerdo al hermoso diseño original de Dios. Ningún pasaje capta este estado caído tan bien como Romanos 8. Pablo utiliza tres frases provocativas para captar este estado: “sometida a la frustración” (v 20), “la corrupción que la esclaviza” (v 21) y “como si tuviera dolores de parto” (v 22). En un mundo caído, la vanidad de la vida se experimenta constante- mente. Las cosas no funcionan bien y, sin importar cuánto te esfuerces, no puedes escapar a la frustración de vivir en un mundo que no opera adecuadamente. Estamos rodeados de muerte y enfermedad. La gente muere. Las cosas mueren. Los sueños mueren. Las relaciones mueren. La creación física muere. Además, hay momentos en que el sufrimiento es severo, como el dolor de parto. Es por todo esto que Pablo dice que este mundo “gime a una” (v 22).

‎La Escritura nos llama a prestar atención al ambiente en el que vivimos.
‎La Biblia también es clara en cuanto a ti y a mí. Juan dice: “Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad” (1 Juan 1:8). Sí, el poder del pecado ha sido derrotado, pero la presencia del pecado aún permanece dentro de nosotros y está siendo erradicada progresivamente por la gracia de Dios. Todos los días atestiguamos que somos pecadores. Todos llevamos iniquidad, transgresión y pecado dentro de nosotros. No hemos escapado aún al peligro nefasto que está en nosotros.

‎Ahora, si no tomas en serio lo que la Biblia dice sobre el mundo en el que vives y sobre tu propia persona, no buscarás el perdón, el rescate, la protección y la transformación que provee la gracia liberadora de Dios, la cual es tu única esperanza. Esa gracia es la única que tiene el poder para protegerte del mal fuera de ti y para librarte del mal que reside dentro de ti.

‎Es cierto, las cosas son peores de lo que imaginabas, pero la gracia de Dios también es más grande de lo que imaginabas. La fe bíblica mora en la intersección de la realidad horrorosa y la esperanza gloriosa.

‎Para profundizar y ser alentado: Genesis 6:1-8

‎Nuevas Misericordias Cada Mañana
Por el Pastor Paul David Tripp.

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